Si un cuento tiene una misión, es la de contarnos brevemente un mundo entero. Eso es lo magnífico del cuento, que te lleva a conocer una infinidad del mundo sin la necesidad de conocer otra cosa. No hacen falta grandes personajes o complicadas aclaraciones, un cuento lo es todo por sí mismo. Aparentemente sencillos, tienen la capacidad de encerrar toda la complejidad que podría tener un relato de miles de hojas, de cientos de vidas.
Los cuentos latinos no tienen más que voltear a su alrededor para encontrar un escenario mágico. Los bueno escritores no tienen más que aprender a mirarlo, y aún más difícil tarea, lograr escribirlo. Sin duda hay quienes lo han hecho con éxito. Un buen cuento es una útil herramienta para cambiar el mundo, o al menos, de las mejores con las que contamos para conocerlo.
Los cuentos latinos no tienen más que voltear a su alrededor para encontrar un escenario mágico. Los bueno escritores no tienen más que aprender a mirarlo, y aún más difícil tarea, lograr escribirlo. Sin duda hay quienes lo han hecho con éxito. Un buen cuento es una útil herramienta para cambiar el mundo, o al menos, de las mejores con las que contamos para conocerlo.


